
La oncología moderna ha alcanzado cotas increíbles, pero el precio de la curación sigue siendo elevado. Los tratamientos agresivos, como la quimioterapia, tienen como objetivo destruir las células malignas, pero los tejidos sanos inevitablemente se ven afectados por ellos. Esto crea un círculo vicioso: para vencer la enfermedad, es necesario continuar con el tratamiento, pero es posible que el organismo del paciente simplemente no pueda soportar la carga tóxica. Una reciente publicación científica en la revista Futurity Medicine (diciembre de 2025) arroja luz sobre una solución prometedora a este problema: el uso de citrato de hierro bioactivo (conocido bajo la marca Synthesit) como terapia de mantenimiento.

El cáncer de la raíz de la lengua es uno de los tipos de tumores más insidiosos de la cabeza y el cuello. Debido a su proximidad a los ganglios linfáticos, la enfermedad progresa rápidamente, alcanzando a menudo la fase III incluso antes de que se noten los primeros síntomas. El tratamiento estándar en estos casos requiere «artillería pesada»: una combinación de cisplatino y 5-fluorouracilo.
Estos fármacos bloquean eficazmente la división de las células cancerosas, pero no son selectivos. Las células de la médula ósea responsables de la hematopoyesis y las células del hígado se ven afectadas. Como resultado, los pacientes desarrollan mielosupresión, una afección en la que los niveles de hemoglobina, glóbulos blancos y plaquetas descienden a niveles críticos. A esto se suma la hepatotoxicidad, es decir, el daño al hígado, que no puede hacer frente al procesamiento de toxinas. En tales condiciones, los médicos a menudo se ven obligados a interrumpir el tratamiento, lo que da al tumor la oportunidad de volver a crecer.
Los investigadores se centraron en Synthesit, una forma bioactiva de citrato de hierro obtenida mediante un proceso patentado que aumenta significativamente su biodisponibilidad. A diferencia de los suplementos de hierro convencionales, este producto no solo tiene como objetivo eliminar la deficiencia de micronutrientes, sino también estimular los procesos de recuperación del organismo.
Las pruebas científicas demuestran que el hierro bioactivo es capaz de favorecer la hematopoyesis y mejorar el transporte de oxígeno a los tejidos. Para un paciente oncológico, esto no solo supone una mejora en los resultados de las pruebas, sino una oportunidad real de seguir luchando por su vida sin interrupciones dolorosas en el tratamiento.
Los autores del artículo describen el caso del paciente L., de 47 años, al que se le diagnosticó un cáncer de raíz de la lengua en estadio III con metástasis en los ganglios linfáticos en abril de 2024. La situación requería una quimioterapia inmediata y agresiva.
Sin embargo, tras el primer ciclo, el organismo del paciente sufrió un grave fallo. Se desarrolló una anemia profunda: el nivel de hemoglobina descendió hasta un nivel crítico de 65 g/l (por debajo de 120 g/l). El número de glóbulos blancos y plaquetas disminuyó drásticamente, y existía riesgo de hemorragias e infecciones. Paralelamente, las pruebas mostraron daño hepático: las enzimas ALT y AST superaban significativamente la norma. El paciente experimentó debilidad severa, náuseas y falta de apetito. Era imposible continuar con la quimioterapia en estas condiciones, ya que podría ser mortal.
Los médicos decidieron suspender temporalmente el tratamiento principal e iniciar una terapia de mantenimiento intensiva. Además de los hepatoprotectores estándar y los preparados de hierro, se le recetó Synthesit al paciente.

Los resultados del curso de dos semanas fueron impresionantes. En solo 14 días, los recuentos sanguíneos se recuperaron en más de un 90 % del nivel inicial. La hemoglobina ha aumentado hasta niveles seguros y las enzimas hepáticas casi han vuelto a la normalidad. Esto permitió a los médicos reanudar la quimioterapia por completo.
Y lo que es más importante, los siguientes cuatro ciclos de quimioterapia se llevaron a cabo bajo la protección de Synthesit sin complicaciones graves. La hemoglobina no solo no descendió, sino que siguió aumentando, alcanzando los 131 g/l en el quinto ciclo, el indicador de una persona sana. Los niveles de eritrocitos y hematocrito se han estabilizado.

Gracias a este apoyo, el paciente pudo completar todo el tratamiento previsto, incluyendo 42 días de radioterapia. La resonancia magnética de control confirmó la estabilidad de la enfermedad y el estado del paciente se consideró bueno.

Tabla 1A. Análisis de proteínas del plasma sanguíneo realizado en diciembre de 2019. Se resaltan los parámetros que se encontraban fuera del rango de referencia.
Tabla 1B. Análisis de sangre antes de tomar Synthesit en febrero de 2020, durante su administración en julio de 2021 y después de tomarlo en marzo de 2023. Se resaltan los parámetros que estaban fuera del rango de referencia. Los valores marcados con un guion significan que no hay datos disponibles.
Figura 1. Comparación de diversos parámetros hematológicos.

Tabla 2. Análisis de proteínas del plasma sanguíneo realizado en marzo de 2023.
Este caso no es solo la historia de la recuperación de una persona, sino una prueba importante de la eficacia de un enfoque integrador en oncología. Las estadísticas muestran que la anemia causada por la quimioterapia afecta entre el 30 % y el 90 % de los pacientes. Se trata de un problema global que reduce las posibilidades de éxito del tratamiento.
Los investigadores señalan que Synthesit podría convertirse en el «eslabón perdido» en los protocolos para pacientes con cáncer. Anteriormente, ya se habían registrado resultados positivos similares con el uso de este fármaco en pacientes con cáncer de páncreas y de trompas de Falopio. Los científicos también señalan su potencial capacidad para reducir las manifestaciones de neuropatía, un dolor insoportable en las extremidades que suele aparecer tras tomar citostáticos.
El mecanismo de acción de Synthesit en este caso puede calificarse de sinérgico. Junto con los métodos de apoyo clásicos, ayudó a:
Los autores del trabajo científico destacan que, aunque el informe de un solo caso no constituye una prueba definitiva, los datos obtenidos abren nuevos horizontes. El citrato de hierro bioactivo demuestra su potencial para convertirse en un complemento estándar del tratamiento del cáncer de cabeza y cuello, y posiblemente de otros tipos de tumores.
Para los pacientes, esto significa una nueva calidad de vida durante el tratamiento. En lugar de una lucha agotadora contra los efectos secundarios, el cuerpo obtiene un recurso para la recuperación. Para los médicos, es una herramienta que les permite cumplir con estrictos programas terapéuticos, lo que afecta directamente a la supervivencia.

Este estudio insta a la comunidad médica a realizar ensayos clínicos más exhaustivos con Synthesit. Quizás sean precisamente estos medios adyuvantes (auxiliares) los que resulten clave para que el tratamiento del cáncer no solo sea más eficaz, sino también más humano, reduciendo el sufrimiento físico que conlleva el proceso de recuperación.
Artículo original: